Celebran en Manchester el Natalicio de José Martí participantes del X Encuentro de Cubanos en UK

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En ocasión de celebrar el X Encuentro de Cubanos en UK en el Restaurant El Cuba Libre, en Manchester, Miriam Palacios miembro de Cubanos en UK, pide a los presentes que les permitan compartir con ellos pasajes de la historia de Cuba, alrededor de José Martí y Antonio Maceo que definen quienes somos y como las ideas y principios emergen de nuestra historia en franca oposición con los británicos que visitaban Cuba en el 1895. Menciona que la historia se aprende cuando se lee de fuentes originales y se analiza el pensamiento de quien escribe teniendo en cuenta su origen social y en las circunstancias que esas ideas se generan.

Celebran en Manchester el Natalicio de José Martí participantes del X Encuentro de Cubanos en UK.

Tiene particular interés para los cubanos que viven en Gran Bretaña conocer como a lo largo de la historia hay momentos que vinculan ambos países, pero los protagonistas que participan difieren diametralmente en sus ideas, principios y aspiraciones. Más aun, extraer de esas convergencias en el tiempo, las divergencias que nos apartan de nuestra identidad y de la historia de nuestros héroes.

La obra teatral Abdala es en esencia, el homenaje de Martí al Grito de Yara el 10 de Octubre de 1868, siendo estudiante de 18 años hervía en Martí, el amor a la patria y es deseo incontenible de liberarla del dominio español. Ese compromiso moral le llevó al presidio político y al primer destierro a España, donde se graduó en Derecho. Pero Martí no pasa a la historia como abogado, sino como poeta, filósofo, escritor iniciador del Modernismo en literatura, como incansable luchador latinoamericano por las causas justas, por el organizador ejemplar de la Guerra Chiquita y la Guerra de Independencia de 1895, por un Epistolario que lo define como latinoamericanista y antimperialista. Los Versos Sencillos de Martí, que todos aprendimos de memoria en nuestra infancia y que al cantarse en la Guantanamera difunden nuestra identidad en el mundo, fueron escritos en momentos que Martí sufría emocionalmente el trágico final de la Guerra de los Diez Años con el Pacto del Zanjón. Martí viajó por toda América, fundó periódicos políticos, escribió a los niños La Edad de Oro, por sus aportes al periódico El Socialista, del Gran Círculo Laboral, le eligen delegado al Primer Congreso Obrero en México. Pero para los cubanos Martí fue quien unificó a través del Partido Revolucionario Cubano el movimiento de lucha por la independencia de Cuba.

En las numerosas cartas de José Martí a Antonio Maceo emergen el respeto, la admiración y por, sobre todo, el reconocimiento a un líder que lo identifico con ‘tanta fuerza en la mente como en el brazo’ y la necesidad de que dirigiera la guerra del 1895. Cuando en Cuba el racismo impregnaba cada miembro de la sociedad esclavista, Martí reconocía al hombre por sus méritos humanos, reconocía en la familia de los Maceos una ejemplaridad sin paralelo. Martí reconocía en Antonio Maceo, el líder necesario para construir la República aspirada, porque para Martí el hombre (y la mujer) valían por sus principios, decoro y valor, no por el color de la piel; y sobre el Titán de Bronce también dijo: ‘Con el pensamiento le servirá [a la Patria] más aún que con el valor’. Nuestro Patria o Muerte Venceremos se inspira en las palabras de Maceo cuando desde el destierro en Honduras escribió en 1891… ‘quien intente apropiarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha’…

Para mi al recordar hoy a Martí en el contexto que me ubica como cubana viviendo en el Reino Unido, tiene especial connotación traer el pensamiento y conducta antirracistas de Martí, esa confianza que los cubanos, sin darle prioridad a la raza, no solo eran merecedores de la independencia, sino capaces de edificar una sociedad más ilustrada y justa. Y precisamente traer a este recordatorio a Winston S. Churchill (1854-1965) tiene el objetivo de ubicarnos en cuál era la ideología que en 1895 prevalecía en las clases dominantes del Imperio Británico. Estas ideas prevalecen hoy encubiertas en las estructuras políticas de este país y es bueno reflexionar acerca de ellas porque emergen fácilmente en la sociedad en que vivimos y que hay que combatir. Tenemos además el deber de pasar a nuestros hijos y nietos la historia de Cuba y que desde aquí ellos aprendan a analizar críticamente esas visiones que se oponen. Más que nunca debemos estar alertas a cualquier maniobra que intente arrebatar a los cubanos las conquistas de tantas generaciones.

Winston S. Churchill (W.S.C.) fue Primer Ministro británico en dos ocasiones y se recuerda en las efemérides de este país por su papel en la Segunda Guerra Mundial, pero es menos conocido que cumplió sus 21 años en Iguara, Cuba el 30 de noviembre del 1895. Ese día transcurrió en medio de un intercambio militar entre las tropas españolas y nuestros mambises con el General Máximo Gómez al mando, en el preludio de la Batalla de la Reforma. Este fue para Winston su primer bautizo de fuego, luego de graduarse de estudios militares en Sanhurts, pero su presencia en Cuba no tenia connotación oficial, sino informalmente un corresponsal para el periódico Graphic Telegraph. De esa experiencia en Cuba, Churchill reconoció que ‘la demanda por la independencia de Cuba era nacional y unánime’, sin embargo, estaba convencido de la incapacidad de los rebeldes de administrar el país, y al año siguiente escribió en el Saturday Review:

Aunque la administración española es mala para Cuba, un gobierno cubano seria peor e igualmente corrupto, más caprichoso y mucho menos estable…[1]

Al día siguiente, 29 de febrero 1896 en carta a W. Bourke Cockran, escribe:

‘Espero que Estados Unidos no obligue a España a renunciar a Cuba a menos que estén preparados para aceptar la responsabilidad por los resultados de dicha acción. Si los Estados Unidos se hacen cargo de Cuba, aunque esto sería muy duro para España, sería el mejor y más conveniente curso tanto para la isla como para el mundo en general'[2].

 

Randolph S. Churchil (R.S.C.), quien escribe la biografía de su padre en 1966 trae a colación una reflexión posterior de W.S.C. en 1897, donde se reprocha por quizás haber sido injusto con los cubanos insurrectos. Sin embargo R.S.C., político del Partido Conservador británico, refleja en su análisis, en pleno siglo XX, el perjuicio racial y prepotente de la clase dominante:

‘El previó que, en caso de una victoria por los rebeldes, la participación predominante en el gobierno que probablemente fuera demandada por el elemento negro entre los insurgentes, liderados por Antonio Maceo, renovaría conflictos de tipo racial y, por lo tanto, reduciría 'la isla más rica en el mundo', la perla de las Antillas, a la ruina’.[3]

Martí, sin embargo, había consagrado su vida a unificar a los cubanos en el exilio desde el Partido Revolucionario Cubano, mayormente en la Florida después del Pacto del Zanjón, en la convicción de que los cubanos no solo tenían el deber de luchar por la independencia de Cuba, sino la capacidad de crear una república ilustrada y justa. Las vivencias de Martí en los Estados Unidos y en muchas ciudades de Latinoamérica le sirvieron para alertar el peligro que amenazaba nuestros pueblos.

Cuando Churchill escribió acerca de sus vivencias en Cuba, ya Martí había muerto en Dos Ríos, el 19 de mayo de ese mismo año. En su ultima carta a su amigo en México Manuel Mercado escribe:

"...ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser, y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas..."

Por eso hoy, al recordar el natalicio de José Martí en la condición de cubanos residentes en el exterior no podemos refugiarnos en la nostalgia por la distancia que nos separa de la patria, por el contrario, tiene que hervir en nuestra sangre el orgullo de cubanos que saben honrar la vida de nuestros héroes caídos a lo largo de la revolución cubana que se inicio el 10 de Octubre de 1868. Tenemos que recordar la cita de Martí convocando a la celebración del 10 de Octubre en New York:

’Cada 10 de Octubre es una victoria. Ni a lamentar, ni hablar sin objeto nos convidamos unos a otros para nuestro 10; sino a enseñar que estamos aquí, en pie todos, amando y aprendiendo. Aquí no somos desterrados, sino fundadores. El que falte el día 10, sin razón suprema, a la gran cita, falta a su deber de hijo, a su deber de fundar.’

Hoy celebramos esta fiesta por la cultura cubana en este ya famoso restaurant “El Cuba Libre”, pero es también el momento de defender la patria acosada por la administración de Trump y decimos:

Cubanos en UK por Cuba y Contra el Bloqueo!


 

Miriam Palacios

 [1] Though the Spaniard administration is bad a Cuban government would be worse, equality corrupt, more capricious, and far less stable...

[2] I hope the United States will not force Spain to give up Cuba unless you are prepared to accept responsibility for the results of such action. If the States care of Cuba- though this would be very hard on Spain-it would be the best and most expedient course for both the island and the world in general'

Both references from Randolph S. Churchill in Winston S. Churchill, Volume I Youth (1894-1900). Heinemann: London 1966.

[3] He foresaw that in the event of rebel victory the predominant share in government that was likely to be demanded by the negro element among insurgents, led by Antonio Maceo, would create renewed and even bitter conflict of a racial kind and thus reduce 'the richest island in the world', the pearl of the Antilles, to ruin.

Embajada de Cuba en el Reino Unido

Nación y Emigración